Una medida de requerimiento mal redactada puede ser la diferencia entre pagar una multa millonaria o no pagar nada.
Arca Continental Lindley S.A. fue sancionada por no cumplir una medida inspectiva de requerimiento.
La multa era por infracción muy grave.
El Tribunal de Fiscalización Laboral la revisó y la dejó sin efecto.
No porque la empresa tuviera la razón en el fondo, sino porque SUNAFIL redactó mal su propio requerimiento, he ahí la clave.
De acuerdo a la Resolución N° 0503-2026-SUNAFIL/TFL-Primera Sala, emitida el 8 de abril de 2026, el inspector emitió una medida de requerimiento exigiendo a la empresa acreditar el cumplimiento de la cláusula cuarta de un convenio colectivo del año 2010, vinculada a turnos de relevo en líneas de producción.
El problema: no dijo exactamente a quiénes aplicaba el mandato ni qué debía hacer la empresa para considerarlo cumplido.
Mencionó 371 trabajadores, pero añadió la frase “teniendo en cuenta la fecha de afiliación al sindicato, de ser el caso”. Esa condición dejó abierta la lista. Sin certeza sobre quién estaba incluido, la empresa no podía saber a quién debía cumplirle.
Tampoco se precisó qué líneas de producción estaban comprendidas, qué constituía exactamente el relevo ni cómo demostrar el cumplimiento. La cláusula era general. El requerimiento no la concretó.
El Tribunal aplicó el precedente de la Resolución de Sala Plena N° 009-2023-SUNAFIL/TFL: toda medida de requerimiento debe tener ámbito subjetivo claro (trabajadores individualizados) y ámbito objetivo preciso (acciones concretas a ejecutar).
Sin eso, el mandato no es válido. Y si el mandato no es válido, tampoco lo es la sanción por incumplirlo.
Lo que todo empresario debe saber
Recibir una medida de requerimiento de SUNAFIL no significa que ya perdiste. La medida tiene que estar bien emitida para que la multa posterior sea legalmente sostenible.
Si el requerimiento no especifica con precisión a qué trabajadores aplica, tienes un argumento real de impugnación. La individualización no es un formalismo: es un requisito sustantivo.
Si el requerimiento no te dice exactamente qué debes hacer para cumplir —no solo qué norma se incumplió, sino qué acciones concretas debes ejecutar— el mandato puede ser cuestionado.
Guarda toda la comunicación con el inspector. Si presentaste información durante la inspección que acreditaba tu posición, eso forma parte del expediente y puede ser decisivo en una impugnación.
No toda multa de SUNAFIL está bien fundada. Antes de pagar, vale la pena revisar si el procedimiento que la originó fue correcto.
¿Tu empresa ha recibido una medida de requerimiento? Cuéntame en los comentarios o escríbeme directamente. Revisamos el caso.


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